Publicado por: Coceta
Aragón / Numero_20 | lun 12 - Jul - 2010

A Flama, una crepería con espíritu cooperativo

Estaban desempleados o descontentos con su anterior trabajo, razones poderosas para armarse de valor y decidirse por montar su propio negocio. Así comenzaron los cuatro socios de la cooperativa que regenta un nuevo espacio en el casco histórico zaragozano.

Cooperativa A Flama

Chesús (izda.) y Roberto, dos de los socios de A Flama, más que una crepería.

Se trata de A Flama, una crepería pero también algo más. Además de poder degustar sus deliciosas crepes dulces y saladas, probar los zumos naturales y batidos de frutas, esta taberna es “un espacio abierto a la actividad social y cultural a través de charlas, exposiciones, presentación de nuevos proyectos, etc.”.

Los cuatro socios, Roberto, Silvia, Carlos y Chesús, tenían claro desde un principio que su empresa sería una cooperativa de trabajo asociado por ser “la forma de sociedad más justa y democrática para los trabajadores”. Con la forma jurídica clara, los cuatro asumieron la responsabilidad de sacar adelante su propio negocio y afrontaron las dificultades que esto conlleva, sobre todo, “al principio tropiezas con mucha burocracia, a veces la Administración pone más pegas que ayudas”, comentan.

Pese a todos los apuros y contratiempos, han conseguido encender A Flama y, desde el pasado 19 de mayo, este local tiene sus puertas abiertas. De momento, están contentos con la repercusión que están teniendo, sobre todo les ha funcionado el boca a boca. Pero también se han hecho eco a través de las nuevas tecnologías, Internet, redes sociales y con la distribución tradicional de flyers.