Publicado por: Coceta
Aragón / Numero_22 | mar 22 - Mar - 2011

La Veloz se centra en la diversificación y la autogestión para superar la crisis

A pesar de la crisis, la cooperativa La Veloz ha tenido en los últimos años los periodos de mayor facturación. Su experiencia fue escogida dentro de la Red de Economía Solidaria (Reas) como buena práctica y aquí explican por qué y cómo lo consiguieron.

Cooperativa La Veloz

Un cooperativista revisa papeles en el local de la ecomensajería de La Veloz.

Además de las ‘buenas intenciones’ que pueden tener los empresarios para luchar contracorriente en época de crisis, los miembros de La Veloz consideran que hacen falta otras cosas para salir adelante. Para ellos es importante “el reparto equitativo del trabajo y de la dedicación e implicación”, explican. Juegan un papel muy relevante también “el reparto equitativo de la riqueza; y la formación y autoformación de las personas de la organización y la polivalencia de las mismas”.

Para disminuir el impacto de la crisis, en La Veloz han diversificado actividades. Mientras antes se especializaban en el sector de los servicios de mensajería (principalmente con mensajería ‘ecológica’ en bicis), ahora han creado una asesoría para empresas de economía social y han abierto una tienda de venta y arreglo de bicicletas. “Por un lado, esto nos posibilita una mayor continuidad de las personas en el proyecto a través de las rotaciones de puestos, de tareas, de funciones y de responsabilidades dentro de la cooperativa”, apuntan los miembros de La Veloz. “A su vez, facilita la polivalencia de las personas dentro del grupo y minimiza posibles apalancamientos personales. Y por supuesto, nos ayuda a soportar mejor una posible crisis dentro de un sector determinado de actividad”.

Otra de las ideas que han tenido muy presente para la continuidad de la empresa es la autogestión de la actividad. “Es importante que las actividades que llevamos a cabo sean por sí mismas económicamente viables, sin dependencia de subvenciones públicas o privadas”, explican. Además, consideran que es imprescindible no depender de uno o unos pocos clientes. En todas nuestras actividades, el peso de los ingresos por cliente está equilibrado. Ningún cliente supone más del 5 al 10% de la facturación global.

Parte de la estrategia es la diversificación de actividades y la no distribución de los fondos voluntarios

Otra de las estrategias para no caer, en tiempos de crisis, tiene que ver con la gestión cooperativa. “Los beneficios económicos generados por la empresa a lo largo de estos 17 años, han ido destinados principalmente a la dotación de los Fondos de Reserva Obligatorio y Voluntario”, agregan, e indican que, a su vez “la intercooperación económica, de conocimientos y experiencias con proyectos que caminan en la misma dirección es también fundamental”.

“Nuestra cooperativa”, enfatizan en La Veloz, ha mantenido e incluso aumentado en estos años de crisis, la intercooperación y dedicación con entidades y proyectos como la Red de Economía Alternativa y Solidaria, Coop57, o el Mercado Social”.

Desde la cooperativa consideran que ningún avance sería posible sin que las personas que forman La Veloz tengan conciencia de lo que ello implica. “Podemos prever la diversificación de nuestras actividades económicas, de nuestros ingresos, etc., pero todo esto, si no va acompañado de una toma de conciencia por parte de cada uno/a, posiblemente no cumpla con el objetivo”, concluyen. “La capacidad de aprendizaje y adaptación al cambio de las personas de la cooperativa, la rotación de puestos de trabajo y funciones, los ajustes de jornadas y adaptaciones salariales si fuera necesario, son herramientas que nos pueden ayudar a minimizar el impacto de la crisis y a que el proyecto perdure en el tiempo”.