Publicado por: Coceta
Castilla-La Mancha / Numero_17 | jue 10 - Dic - 2009

La empresa recuperada Invatra cumple 25 años

El pasado noviembre se celebró en la localidad de Alcázar de San Juan, Ciudad Real, el 25 aniversario de la cooperativa Invatra, única cooperativa dedicada a la reparación de material ferroviario.

Invatra

Invatra es una de las pocas empresas especalizadas en reparación de material ferroviario. En la foto, tren de mercancías saliendo de la estación de Sabiñánigo. Foto: Suter.

Invatra es una empresa reconvertida. Nació en 1984 como consecuencia del cierre patronal de Invatra, S.A., cuando un grupo de 16 trabajadores decidieron constituirla, sin que se alterara su actividad principal. Tras varios años de vida de la cooperativa, con grandes esfuerzos debido a la falta de confianza por el cierre de la anterior sociedad, pudo retomar su relación con los clientes y conseguir nuevos.

El grado de especialización necesario hace de Invatra una de las escasas empresas españolas dedicadas a esta labor para clientes como las antiguas Campsa o Renfe y Cementos Portland, entre otras. Una vez consolidada la cooperativa, se planteó el objetivo de implantar un sistema basado en la calidad, posicionándose competitivamente en el mercado europeo. De ahí que en 1996 se le concediera el Certificado Une-Iso-9002. En su búsqueda de la excelencia también ha obtenido la Certificación de Medio Ambiente Une-14000.

Después de grandes esfuerzos consiguió contratos con empresas como Campsa, Renfe o Cementos Portland

En la actualidad la cooperativa ocupa una de las vocalías del Consejo Rector de la Unión de Cooperativas de Trabajo Asociado (Uctacam), recientemente renovado.

Piedras en el camino

Casi una década después de su creación, en 1992, la cooperativa había superado una facturación de un millón de euros anuales, y siguió subiendo hasta duplicar su facturación, con más de dos millones de euros en 2007.

En los últimos dos años ha visto mermada su facturación por la subida, en 2008, de las tarifas de trasporte a los propietarios de vagones particulares. Han pasado de abonar 100 a 1.200 euros. Además, en 2009, un real decreto para vagones de mercancías peligrosas obligó a cualquier vagón cisterna a que sea limpiado en un lavadero homologado, pero todavía en España no existe ningún lavadero de este tipo para medios ferroviarios. Esto hizo que su facturación anual volviera a bajar hasta 1.250.000 euros. Acostumbrados a la lucha diaria, saben que estas piedras en el camino también se pueden superar.