Publicado por: Coceta
Castilla y León / Numero_20 | lun 12 - Jul - 2010

San José Obrero, un superviviente nato

La cooperativa San José Obrero ha conseguido lo que no ha logrado ninguna otra en el entorno rural de Palencia: es la única cooperativa de consumo de la zona que ha sobrevivido 47 años. Actualmente factura un promedio de dos millones de euros anuales.

Cooperativa San José Obrero

Instalaciones de la cooperativa San José Obrero.

Aguilar de Campoo es un municipio ubicado en la sierra palentina, que alberga a más de 7.000 habitantes. Se trata de uno de los municipios más destacados de la provincia de Palencia. Aquí es donde, en 1963, se puso en marcha una iniciativa cooperativa de consumo colectivo, a fin de abastecer de productos de primera necesidad a sus socios en una época en la que no había tantas facilidades de acceso a los bienes como en la actualidad.

La cooperativa es un referente de consumo en la comarca, afectada por dos de los problemas más habituales en el medio rural castellano leonés: la despoblación y las elevadas distancias existentes entre los diferentes núcleos de población que dificultan a sus habitantes el acceso a la variedad de productos propia de cualquier núcleo urbano. San José Obrero ha jugado un papel fundamental en Aguilar de Campoo y los pueblos de alrededor pues, gracias a su actividad, la distribución de productos de primera necesidad se ha mantenido con una apreciable diversificación en lo que a precios y productos se refiere.

Su respuesta a las necesidades de estas poblaciones se ha traducido en un aumento significativo del número de socios. La cooperativa contaba en 2009 con más de 700 socios. Además, han aumentado sus ingresos. Han pasado de vender unos cinco millones de pesetas (unos 30.000 euros) anuales en sus primeros años, a alcanzar una facturación de más dos millones de euros en el pasado ejercicio.

Fieles a sus principios

En la actualidad, San José Obrero es uno de los supermercados más conocidos de Aguilar de Campoo y de la comarca de la Cervera, y mantiene un volumen de inversiones global superior a los 600.000 euros. Estas cifras le permiten competir en igualdad de condiciones con las grandes superficies y empresas de distribución presentes en la localidad. Además está haciendo importantes esfuerzos de mejora e innovación tecnológica. Con este tipo de inversión esperan poder ofrecer sus productos en las mejores condiciones posibles y con unos estándares de calidad adecuados a lo que el consumidor demanda hoy en día.

Sin embargo, pese a los cambios económicos y estructurales que sucedieron desde su fundación, sus miembros se esfuerzan por mantener en primer lugar los principios básicos de servicio a la comunidad y a sus socios que arroparon su puesta en marcha. Desde la cooperativa afirman que “tanto los socios como los obreros debemos mentalizarnos de que esto no es un negocio a la antigua usanza. Aquí ningún empresario gana nada para comprarse un coche, un piso o ir de vacaciones. Aquí ganan los obreros, que mantienen su puesto de trabajo y los socios con el precio y al comprobar que cada día la cooperativa se está modernizando más y más”.