Publicado por: Coceta

Cerrar antes de abrir… Cooperativas que nacen muertas

Pepe Albors*** para el BLOG de FEVECTA.-/ Hay muchas estadísticas sobre el fracaso empresarial. Las cifras varían un poco pero la que más se repite es la de que 9 de cada 10 empresas tienen que cerrar antes de cumplir su quinto año de vida. Puedo deciros que, por experiencia personal, esta estadística es bastante cierta, aunque en el mundo cooperativo afortunadamente la tasa de fracaso es aproximadamente un 10% menor. Las cooperativas son más resilientes.
Tras 31 años trabajando en el mundo cooperativo, he visto muchos casos de cooperativas que nacieron y tuvieron que cerrar en breve tiempo, y otras que lograron consolidarse pero en el momento de crecer, intentaron diversificar su oferta y hacer nuevos negocios y no les salió bien. Desafortunadamente, en muchos de los casos la cosa se veía venir. El título de este post no sólo pretende llamar la atención, sino que refleja una realidad más habitual de la que sería deseable.

En este post quiero dar algunas claves de por qué hay proyectos que fracasan o nacen ya muertos y, al mismo tiempo, hacer una reflexión sobre el fracaso y cómo lo entendemos. Como decía, en estos 31 años de experiencia emprendedora en el mundo cooperativo, tanto desde la óptica de los proyectos que nacen como nuevas cooperativas como de los proyectos de nuevos negocios que realizan cooperativas ya existentes, he podido observar y analizar las causas que llevaron a ciertos proyectos a su fracaso. En este post he realizado una síntesis de las causas principales del fracaso empresarial y las he dejado en 7, número mágico en el mundo cooperativo http://blogs.fevecta.coop/reflexiones_cooperativismo/de-principios-cooperativos-y-muertes-cooperativas/

LAS 7 CAUSAS QUE AUGURAN EL FRACASO

1. LA FALTA DE PASIÓN Y DESEO

Para el éxito de un proyecto empresarial tan importante es la actitud del equipo promotor como su aptitud. Lo que nos mueve es la pasión y creer que lo que queremos hacer, nuestro producto o servicio, generará una verdadera necesidad en el mercado.
Emprender por necesidad y sin ilusión suele ser una de las primeras causas del fracaso empresarial. Al principio es fundamental poner los 5 sentidos en el proyecto y estar dispuesto a ofrecer un mayor esfuerzo. Esto lo haremos si realmente estamos lo suficientemente motivados.

2. MALA CONFIGURACIÓN DEL EQUIPO DE PERSONAS QUE VA A LLEVAR ADELANTE EL PROYECTO

Una empresa cooperativa es una empresa de personas socias que han sido capaces de poner sus objetivos en común para lograr un fin. En este sentido, han entendido desde el principio que el éxito del proyecto pasa por la cesión de soberanía individual para conseguir los objetivos del grupo. Lo importante es el equipo, no es el TÚ o el YO, sino que hay que tener presente y trabajar por el NOSOTROS.
Por eso, es importante la afinidad personal del equipo humano que va a poner el proyecto en marcha, pero no debemos caer en el error de formar un grupo de personas todas con las mismas características, sólo porque nos llevamos bien. Necesitamos la diversidad y la complementariedad en el grupo, lo que nos permitirá ser más eficientes y eficaces (Ver Test del emprendedor colectivo http://blogs.fevecta.coop/reflexiones_cooperativismo/test-emprendemiento-colectivo/)

3. NO REALIZAR UN BUEN ANÁLISIS DE VIABILIDAD DE LA IDEA DE NEGOCIO

Esta es probablemente la mayor causa de fracaso en los emprendimientos. Hay que hacer unos mínimos números y tener un planteamiento estratégico por ESCRITO.
Lo más habitual es que quienes emprenden lleguen con su idea en la cabeza y estén tan enamorados de ella que confíen ciegamente en que funcionará bajo la teoría del “Más o Menos”. No tienen elaborado un buen plan de viabilidad económico y financiero, no tienen elaborado un buen plan de marketing, no tienen elaborado un buen plan estratégico y, al final, si los números no salen, no saben el por qué.
Por tanto, es básica y necesaria la reflexión estratégica y hacer un mínimo análisis de viabilidad económicofinanciera para llevar adelante un proyecto empresarial.

4. NO CENTRARSE EN SU CLIENTE IDEAL Y NO ADECUAR LOS CANALES PARA LLEGAR A ÉL

En un negocio se trata de VENDER, de satisfacer necesidades de los potenciales clientes, de conocer bien quién es nuestro cliente ideal y qué necesidades tiene para, así, ver de qué manera las satisfacemos.

Hay que saber cómo tenemos que llegar a él y cómo le podemos hacer llegar nuestra propuesta de valor. Asimismo, es básico saber el precio que tendrá nuestro producto o servicio y qué está haciendo nuestra competencia, entre otras cosas.

En fin, que debemos diseñar nuestra estrategia de marketing y conocer las técnicas cada vez más importantes del marketing on line. Posiblemente este es uno de los aspectos que más ha cambiado en estos últimos años, especialmente con la irrupción de internet.

5. MALA GESTIÓN FINANCIERA Y DE TESORERÍA

He visto proyectos económicamente viables que no lo han sido desde la óptica financiera. Emprender en cooperativa significa una dosis importante de financiación por parte de los socios, es decir, la mayoría del capital lo deben aportar las personas que van a llevar a cabo el proyecto. Es difícil recurrir a la financiación externa.

Otro aspecto importante es el concepto de capitalización y reinversión de los beneficios. Los proyectos cooperativos deben aspirar a que las personas puedan tener un salario digno, pero es importante que los beneficios se capitalicen en la cuenta de cada socio y no se repartan anualmente, sino que se les puedan abonar al finalizar la relación con la cooperativa el día que se vayan. Esto permitirá que nuestra cooperativa se financie adecuadamente.

6. BAJA INNOVACIÓN y FALTA DE INVERSIÓN EN I+D+i

Innovar o morir. Ofrecer nuevas soluciones a nuevas necesidades es vital para permanecer en el mercado. Debemos aceptar que la regla es el cambio; todo cambia, nada permanece y debemos ser proactivos y anticiparnos a los cambios.

 

Muchas cooperativas dejan que sus productos y servicios se estanquen, y con el tiempo se ven superados por soluciones propuestas por empresas de la competencia y cuando queremos reaccionar, ya es tarde.

Para innovar y dar nuevas respuestas hay que tener las competencias y los conocimientos necesarios. Invertir en formación es clave.
La relación 2/40 es la más adecuada (Ver http://blogs.fevecta.coop/reflexiones_cooperativismo/regla-2-40-formarte-o-morir/)

7. APRENDER DEL FRACASO

Para que los fallos no terminen con la empresa hay que reconocerlos, corregirlos y aprender de ellos. Tropezar y volver a levantarse es lo normal. Así aprendimos a ir en bicicleta. Es normal que nos equivoquemos y el error es inevitable, pero deben ser precisamente estos fracasos los que actúen como motor de nuestro proceso de aprendizaje. El método de aprendizaje basado en prueba y error es uno de los que mejor funciona. Para ello, hay que perder el miedo al fracaso. El fracaso ha de entenderse como un proceso de aprendizaje.

Recuerdo la historia de un aviador y su mecánico, que estaban preparando la avioneta para una prueba de aeronáutica que combinaba la competición de velocidad con la acrobática. El mecánico andaba esos días un poco estresado por la responsabilidad de la competición. En una de las pruebas, el mecánico no ajustó bien el tren de aterrizaje, lo que propició que éste cediese cuando el piloto tomó tierra con la avioneta y que ésta acabase estrellándose contra el suelo e incendiándose.

El mecánico corrió rápidamente al lugar del accidente y logró sacar malherido al piloto, pero afortunadamente con vida. El mecánico compungido, ya que era consciente de que debido a su fallo el piloto había estado a punto de morir, le dijo al piloto: “Entenderé que me despidas y prescindas de mis servicios, ya que por mi culpa has estado a punto de morir”.

El piloto lo miró y compasivamente le dijo: “No, no te voy a despedir, ahora sé que puedo poner mi vida en tus manos. Sé que has aprendido y nunca más vas a volver a fallar.”

Lo importante del fracaso es el aprendizaje; de hecho, casi siempre aprendemos más del fracaso que del éxito. Sobre la base de los errores se pueden sentar las bases de proyectos más sólidos, aunque ya se sabe que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra y también que no hay dos sin tres o que a la tercera va la vencida. En fin, que fracasar es algo lógico, pero más fracasaremos si no sabemos por qué hemos fracasado.

 

**Pepe Albors trabaja en FEVECTA y con una experiencia de 30 años en el mundo cooperativo y os puedo ayudar a que el proceso de conducir un proyecto cooperativo sea más llevadero.