Publicado por: Coceta
Illes Balears / Numero_10 | mar 01 - Jul - 2008

Servicios Socio Familiares festeja su 25 aniversario

Fundada el 23 de octubre de 1983, la cooperativa Servicios Socio Familiares, pionera en su rubro en Mallorca, se destacó por la ayuda a domicilio de personas mayores, disminuidos, enfermos, familias y niños. Hace un cuarto de siglo tenían más de 400 usuarios; en la actualidad sólo cuentan con medio centenar, pero la calidad del servicio se sigue manteniendo con el empeño en brindar una mejor calidad de vida con un trabajo profesional a domicilio.

Cooperativa Servicios Socio Familiares

Magdalena Salom y Ana Guerra repasan antiguas fotos del inicio de la cooperativa de Servicios Socio Familiares.

Marieta Pons y Xisca Fiol son dos monjas mallorquinas que hace 25 años iniciaron la creación de esta sociedad cooperativa con 15 mujeres formadas en la única escuela de trabajadores familiares que existía en aquella época en Mallorca. El objetivo era contar con personas que supieran abordar el trabajo con seriedad y calidad, desplazándose a los domicilios que las requerían para cuidar de ancianos, deficientes o niños.

Comenzaron con un servicio de cuidado que duraba 50 minutos por la mañana y 20 minutos por la noche, ya que las trabajadoras no se dedicaban a hacer limpieza en los hogares, a menos que fuese un caso muy especial o urgente en donde sí se requería la asistencia de otras cinco auxiliares para ayudar a dejar la casa en buenas condiciones.

Sin distinción

Las mujeres de la cooperativa atendían a las personas sin distinción alguna, con bajos ingresos o necesidades económicas. Mientras pasaban los años, el consejo rector se iba ampliando. Las socias de la cooperativa llegaron a ser 32 y contaron con aproximadamente 70 mujeres contratadas para los servicios, aunque muchas de ellas se quedaron sin trabajo cuando Marieta y Xisca decidieron retirarse en el año 1995. Esto fue así por las características con las que se había formado inicialmente la cooperativa, con la figura centralizada de Marieta y Xisca.

El trabajo actual

En la actualidad, las cifras de trabajo han bajado. El número de socias es de sólo tres, porque el resto de las trabajadoras son contratadas sólo cuando lo requiere el servicio.

Sin embargo, el servicio sigue siendo el mismo de aquellos años, con mejoras en la calidad, las atenciones y los cuidados básicos personales en cada domicilio. Pero la actual presidenta de la cooperativa, Magdalena Salom, que lleva 15 años en la sociedad, en la cual espera jubilarse, es optimista. “Cuando las pioneras se retiraron nosotras quedamos como socias con dos personas más”, explica. “Hoy en día hay mucha competencia, pero creemos que el trabajo se irá ampliando más. Yo siempre he estado en esta cooperativa; la verdad, estoy muy contenta y espero poder retirarme aquí”, concluye.

Mientras tanto, su compañera y actual vicepresidenta, Ana Guerra, comenta que “es bueno dar este servicio y trabajar en conjunto. Es positivo hablar con otras personas y no hacer que este trabajo sea sólo para ti; es lo bueno que tiene pertenecer a una cooperativa”.

Las dos mujeres aseguran que lo que avala a la cooperativa es “el boca a boca”, y aunque sólo estén ellas junto a la secretaria, Antonia Pujol, cuentan con suficientes trabajadoras para cumplir con todos los servicios a domicilio, priorizando que las personas con falta de autonomía puedan vivir dignamente en sus hogares y cumpliendo la premisa de retrasar al máximo su ingreso a una residencia.