Publicado por: Coceta
Murcia | mar 21 - Jul - 2015

España y Portugal refuerzan sus lazos en Murcia para promover la economía social

Los gobiernos de España y Portugal firmaron en Murcia la primera declaración institucional para impulsar la economía social. El acto tuvo lugar en el Palacio González Campuzano, sede de la Dirección Territorial de Cajamar, en el marco de una jornada titulada ‘La economía social como motor de creación de empleo’ a la que asistieron más de 150 personas.

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y el ministro portugués de Solidaridad, Empleo y Seguridad Social, Pedro Mota, fueron los encargados de rubricar el documento, bautizado como la Declaración de Murcia, que supone un paso más en la acción conjunta iniciada con el Memorando de Entendimiento firmado en la localidad portuguesa de Cascais, en 2013, sobre cooperación y asistencia técnica en materia de política social y seguridad social, “para seguir avanzando en las buenas prácticas a favor de la economía social”.

La elección de Murcia para acoger el evento es un reconocimiento del Ejecutivo central a la importancia y al peso que tiene la economía social y, especialmente, el cooperativismo en la comunidad, hasta el punto de convertirse en un referente no solo a nivel nacional, sino también europeo, tal y como manifestaron Báñez y Mota durante sus discursos.

La ministra de Empleo aseguró que España “ha aprendido mucho” de la Región, que se encuentra hoy “a la vanguardia europea de la economía social”. Su homólogo portugués también tuvo palabras de elogio, y no dudó en señalar a Murcia como la “capital mundial” por la celebración de la cumbre ibérica.

El texto suscrito por España y Portugal supone una apuesta decidida para situar la economía social “en el corazón de la agenda europea”, expuso Báñez, quien destacó que ambos países comparten la idea de que estas empresas son una “fuente de riqueza y empleo”. También alabó que se fundamentan en valores como participación, esfuerzo, igualdad, cohesión social y compromiso, “que han sido claves para construir un modelo productivo sostenible y respetuoso con las personas y con el entorno”. Así, valoró positivamente que la tasa de paro en estas empresas se encuentra seis puntos por debajo del resto de la economía.

La ministra ensalzó que España y Portugal son un ejemplo de creación de puestos de trabajo y de oportunidades en Europa, porque se trata de dos países que aportan “más de la mitad” de todo el empleo que se está creando en la zona euro. Asimismo, recordó que ambas naciones lideraron la creación de programas específicos para combatir el desempleo juvenil.

Durante su intervención, Báñez avanzó las primeras líneas de las 30 medidas que integran el Programa de Fomento e Impulso de la Economía Social 2015-2016, una “hoja de ruta” para potenciar el sector que se fundamenta en cuatro ejes. Entre ellos citó el impulso a la creación y el fortalecimiento de las entidades de economía social con nuevos  instrumentos de apoyo financiero para la incorporación de socios; la revisión y actualización del marco jurídico para una mayor seguridad jurídica, y la apuesta por la innovación y la internacionalización del sector.

Además, anunció que, por primera vez, el Gobierno de España impulsa un programa operativo de apoyo a la economía social en el marco del Fondo Social Europeo, que cuenta con casi 1.100 millones de euros en inversión total.

También recordó que en el Congreso de los Diputados se está tramitando un proyecto de ley para el fomento y promoción del trabajo autónomo y de la economía social, que busca facilitar la incorporación de nuevos socios, apoyar y fortalecer a las distintas entidades que componen la economía social y facilitar a los trabajadores que tienen mayores dificultades de inserción su incorporación al mercado laboral. “La economía social ha sido protagonista de la salida de la crisis y queremos que con un mayor apoyo de los gobiernos regionales y nacionales lo sea también de la recuperación”, aseguró.

Mota, por su parte, espera que el documento firmado en Murcia sirva para “contagiar” a Bruselas y a otros países y que apuesten por adoptar líneas de trabajo conjunto para el fomento de la economía social, un modelo empresarial del que alabó su “capacidad para generar empleo estable y de calidad”.

Así, destacó que supone el 7,5% del empleo remunerado y que representa cerca del 10% de PIB de la UE, siendo un sector “relevante” en Portugal en la lucha contra la crisis “en un periodo de grandes recortes”. En concreto, reveló que la economía social ha generado en Portugal 46.000 empleos desde el segundo trimestre de 2011. También recordó que España fue el primer país de la Unión Europea en aprobar una ley de economía social, en 2011, a la que siguió la portuguesa, hace dos años.

El presidente de la Comunidad, Pedro Antonio Sánchez, también participó en el acto de apertura de las jornadas y remarcó que la Región de Murcia se siente “orgullosa” de sus cooperativistas y de la economía social, que ha sido un “referente en los peores momentos, en los que ha aguantado mejor la crisis y sus empleos han sido más estables, creciendo a pesar de las dificultades”.

El jefe del Ejecutivo murciano repasó los datos del primer semestre del año, de los que destacó la creación de 108 nuevas cooperativas, por las 133 de todo 2014. También se refirió al ritmo de creación de empleo, con 314 personas que ya se han incorporado al mercado laboral. “Cifras, en definitiva, que hablan por sí solas de la decisiva contribución del cooperativismo a la cohesión social, al progreso y la prosperidad de la gente de la Región”, apuntó.

El alcalde de Murcia, José Ballesta, también tuvo una breve intervención para dar la bienvenida a los asistentes a la jornada. Ensalzó que las soluciones que propone el cooperativismo para combatir el desempleo, la lucha contra la desigualdad y la pobreza, se caracterizan, por encima de cualquier otro principio, por la “valorización del ser humano”.

La jornada contó con numerosas conferencias y mesas redondas con los principales representantes de la economía social española y portuguesa, así como del Tercer Sector de Acción Social, en las que se presentaron las políticas más destacadas de impulso a esta fórmula empresarial en ambos países y en la Región de Murcia, y los casos de buenas prácticas y de éxito.

Entre los ponentes figuraban el presidente de la Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (COCETA) y su homóloga en Murcia, Ucomur, Juan Antonio Pedreño, y el consejero de Desarrollo Económico, Turismo y Empresa, Juan Hernández, como representación murciana. Pedreño incidió en su conferencia en que las empresas de economía social han contribuido a reducir la precariedad laboral, con un porcentaje de empleo indefinido y a jornada completa mayor que cualquier otra fórmula empresarial.

Entre las cifras más destacadas, expuso que si bien el porcentaje de empresas cooperativas que superaban los cinco años de vida era del 24% en 2007, a finales de 2014 creció al 32,1%, ocho puntos más. En ese mismo periodo, las empresas cooperativas con más de 250 trabajadores han pasado del 22% al 31,8%, es decir, casi diez puntos de diferencia. «Esto se llama crecimiento y consolidación», indicó.

Más allá de los datos cuantitativos del sector, valoró que son empresas que aportan principios al mercado laboral y que ubican a la persona en el centro de sus preocupaciones.

El presidente de Cepes y Ucomur mostró la necesidad de que se adopten medidas  para la consolidación y desarrollo de la economía social, para las que reclamó que cuenten con unas dotaciones presupuestarias adecuadas, y que se apoyen a las organizaciones empresariales del sector, que juegan un papel fundamental a la hora de que los proyectos empresariales vean la luz.

También alabó acciones como que el Parlamento Europeo mantenga el Intergrupo de Economía Social o que el Gobierno de España sea el primero de la UE en apostar por un programa operativo a favor de estas empresas.

En cuanto a los retos de futuro, incidió en aspectos como mejorar la formación de los trabajadores, el acceso de las empresas a la financiación y el apoyo al asesoramiento empresarial. También abogó por la introducción de cláusulas sociales en la contratación pública. “La sociedad quiere más transparencia, responsabilidad y ética empresarial.  Exige respuestas más sociales y humanas, las que ofrece la economía social”, manifestó.

El consejero Hernández, por su parte, desmontó algunos de los mitos que existen en torno a la economía social y aseguró que es un modelo esencial para el desarrollo económico de la Región; que no se trata de un recurso para épocas de crisis, sino que también funciona en los tiempos de bonanza; que se crean empresas en la práctica totalidad de los municipios de la Región y en una gran variedad de actividades y sectores. “Debe ser una de las grandes palancas de la recuperación económica y social”, señaló.

Igualmente abogó por reforzar los “aspectos innovadores” de estas empresas, apostar por “una política activa de cualificación del capital humano” y mejorar la financiación y apoyar a las empresas con incentivos fiscales.