Publicado por: Coceta
Navarra / Numero_17 | jue 10 - Dic - 2009

Naparbier: del ERE a la fabricación de cerveza en cooperativa

Un ERE cambió la vida de Josu Taniñe Alzórriz de 43 años, Juanjo Garro Roldán de 37 y Juan Antonio Rodríguez de 35, que vieron como sus días en la multinacional Koxka terminaban en el desempleo. Así se convencieron de que no debían posponer una idea que les rondaba por la cabeza: elaborar su propia cerveza, Naparbier.

Cooperativa Naparbier

Los miembros de Naparbier, en las instalaciones de la cooperativa.

“En Alemania cada pueblo tiene sus pequeños productores, cada uno con su receta y con unas cervezas artesanales de las que están orgullosos”. Una tradición que Juan Antonio Rodríguez ha conocido a través de sus primos alemanes. Para ellos, “la cerveza es como el vino” y merece ser degustada como “un reserva”.

La pasión cervecera unió a los tres compañeros. Construyeron su propio sistema casero en la localidad navarra de Ororbia que les permitía producir 50 litros para familiares y amigos. “Vimos que gustaba mucho y algunos empezaron a animarnos a dedicarnos a ello, pero seguíamos con un trabajo estable en la fábrica y nos costaba dar el paso”, añade Josu Taniñe. Sin embargo, su situación laboral distaba mucho de satisfacerles. Les gusta definirse como “trabajadores del taller” –electricista, técnico de laboratorio y controlador numérico– y parte del equipo productivo de una industria en la que todo cambió cuando “llegaron los americanos”. Parece de película, comentan, pero las relaciones se volvieron “muy jerárquicas y se creó muy mal ambiente”.

Mientras se incrementaban “los managers, los team dreams hasta el punto que parecíamos ya el Real Madrid”, comenta con ironía Juanjo Garro, se fue deteriorando la situación de las personas que trabajan en producción. “Al final la estructura casi parecía una pirámide invertida y eso no se puede sostener”. Algo que corrobora Josu Taniñe, “estábamos desquiciados, nos estaba cambiando el carácter”.

Después de varios disgustos, los miembros de la empresa encontraron la solución en el modelo cooperativo

Tras el primer disgusto que supone un ERE vieron que era su oportunidad. Acudieron a la Cámara de Comercio para informarse sobre cómo constituir una sociedad y desde allí les derivaron a la organización de economía social Anel, porque comprendieron que encajaban “muy bien con la mentalidad de economía social”. Al conocer las posibilidades de una cooperativa, “vimos que era lo nuestro. Ahora somos iguales a la hora de asumir responsabilidades, de compartir y decidir. Todo lo contrario a lo que habíamos vivido”, asegura Taniñe. “Además nos llevaron de la mano a la hora de realizar las gestiones”, añade.

En el tema de la financiación, con una inversión que ronda los 250.000 euros, agradecen también el apoyo recibido por el programa Gaztempresa de Caja Laboral. O que al enterarse de su historia el proveedor de cebada les haya reducido considerablemente el precio. Sin contar todos los excompañeros y familiares que les han echado una mano. “Algo que te llena de ilusión”. Pero consideran que nada hubiera sido posible sin el apoyo Alex Schmid, elaborador de cerveza de origen alemán afincado en Madrid, con el que contactaron por Internet. El les ha aconsejado a la hora de adquirir la maquinaria y de perfeccionar su fórmula para poder ofrecer un producto natural y de calidad.