Publicado por: Coceta
Navarra / Numero_18 | mar 09 - Mar - 2010

Nueva cooperativa de iniciativa social

“Después de ocho años trabajando en el campo de la educación ambiental, con unos programas ya consolidados y en constante mejora gracias a la evaluación continua, vemos que este es el momento para elevar el vuelo y dar un giro a nuestra andadura. Vemos la necesidad y tenemos el compromiso personal de dar un sentido social a nuestro trabajo”. Así explican su trabajo los tres socios del proyecto, ya convertido en cooperativa de iniciativa social, Raúl Pilar, Pedro Azpiroz y Gorka Cubelos.

Cooperativa Gure Sustraiak

Los tres socios de Gure Suistriak en el espacio donde han montado su cooperativa.

El albergue Gure Sustraiak comenzó a funcionar en febrero de 2002. En ese momento se logró llevar a la práctica una idea de un grupo de estudiantes de biología de la Universidad de Navarra, en unión con la aventura que estaban haciendo realidad en el Concejo de Ollo y la ayuda de la Asociación para el Desarrollo Rural, Cederna Garalur. De esta forma los promotores, representados por los actuales gestores, decidieron empezar la andadura del albergue Gure Sustraiak y su proyecto de educación ambiental con la Granja Escuela.

“Han sido ocho años de trabajo en equipo, y aunque los comienzos fueron duros para los dos promotores, hemos conseguido un equipo de trabajo muy bueno. En nuestra filosofía de trabajo teníamos claro la importancia de invertir en personas”, explica Raúl Pilar, promotor junto a Pedro Azpiroz. Si bien siempre han tenido este compromiso con sus trabajadores, hasta 25 en la época estival, han querido darle un giro por completo a su andadura empresarial y hacerles partícipes por completo de este proyecto y así dar un paso más en la mejora de sus condiciones laborales. Para ello han creado una cooperativa de iniciativa social, la segunda en Navarra, con la ayuda de Anel.

Antes de formarse en cooperativa, el albergue era un sueño de tres estudiantes de biología de la universidad

“Este es un paso importante en nuestro camino empresarial y lo damos porque entendemos que el servicio que ofrecemos con nuestra actividad debe ayudar a conseguir un sistema económico alternativo, en pro de muchos y no de unos pocos”, argumenta Raúl Pilar. La cooperativa quiere participar activamente en la red de economía solidaria Reas, tanto a nivel de funcionamiento como de cooperación con la red de empresas de economía solidaria.

Nuestras Raíces

El nombre del albergue, Gure Sustraiak, que en euskera significa Nuestras Raíces, dice mucho de la filosofía de estos emprendedores. “Vemos la vida de nuestros antepasados no muy lejanos como una forma de vida sostenible con el medio y tenemos muy en cuenta en su quehacer cotidiano el sentido de suficiencia en el uso de los recursos y respeto de los mismos”, explica Pilar, y añade que son varios los motivos que les han llevado a la puesta en marcha de este proyecto como parte de ese “compromiso personal para hacer un mundo globalizado más justo”.

Especialmente preocupante les parece la situación de las nuevas generaciones, que “mayoritariamente se ven privadas de tener un acceso directo al medio ambiente. Esto acarrea un peligro, puesto que se llega a un punto en el que se pierde la conciencia de la necesidad de la naturaleza para el desarrollo del ser humano. Al no conocer una cosa no se puede apreciar su valor. Y el respeto hacia esta disminuye o incluso desaparece”.

Hasta la fecha, más de 2.700 alumnos pasaron por alguno de los programas que ofrecieron en 2009.