Publicado por: Coceta
Entrevistas / Numero_22 | mar 22 - Mar - 2011

“Los líderes del cooperativismo deberían esforzarse para incidir en el debate político”

Ernesto Ekaizer (Buenos Aires, 1949) es uno de los periodistas de más renombre en España. Premio Ortega y Gasset de Periodismo en 2000 por sus trabajos sobre el caso Pinochet fue adjunto a la dirección del diario El País, director del semanario económico Cinco Días y editor ejecutivo del diario Público. Ha escritos varios libros, entre los que destaca Yo Augusto, sobre Pinochet. Conocido por su capacidad para obtener noticias exclusivas, actualmente Ekaizer es columnista en varios medios de comunicación escritos y audiovisuales.

Ernesto Ekaizer

Ernesto Ekaizer: “Veo al movimiento obrero español muy debilitado para defender sus derechos”.

PREGUNTA: ¿Cómo prevé el futuro en los próximos dos años?

RESPUESTA: Lo primero es decir lo que esta crisis no es. Y no es una crisis puramente financiera. Aunque el inicio se aparece como tal, el “estallido financiero” de la crisis se trasladó automáticamente a la economía real, a la producción de bienes y servicios y al comercio mundial. Entonces, ¿ante qué fenómeno estamos? Tenemos una criatura extraña. Esta criatura apareció en el siglo XX al menos en dos grandes ocasiones. En los años veinte, en Estados Unidos, dicha criatura fue engendrada por la subida del valor de los activos inmobiliarios y las acciones en Bolsa. Las familias, las empresas y los bancos se endeudaron como pocas veces antes. El crash de Wall Street en 1929 fue el síntoma y el punto de partida del estallido. Esa criatura volvió a aparecerse por segunda vez en Japón, a finales de los años ochenta. Escalada del precio de la vivienda y del suelo, subida de la Bolsa de Tokio, endeudamiento sin precedentes, y caída. Sus efectos todavía duran hasta nuestros días. Y en España tenemos esos síntomas: triple burbuja (crédito, valores bursátiles y precios de la vivienda) que ha estallado. Conclusión: no estamos ante una recesión clásica de la actividad. Cuando ves que la economía internacional ha tenido que inventarse una burbuja detrás de otra en los últimos 20 años para seguir creciendo (las empresas tecnológicas y la vivienda, sucesivamente) te das cuenta de que es un problema estructural. La crisis estalla por el sobreendeudamiento que alimenta a las burbujas. Pero apuntar al endeudamiento es señalar la superficie. Si las familias se han endeudado es porque no podían vivir con sus ingresos menguantes. Siendo una crisis estructural, el sistema capitalista quiere una salida estructural. ¿Cuál? En España, recortar aquellas conquistas que, aunque todavía modestas, ya no se pueden sostener.

P.: ¿Cómo reaccionará la gente a ese empobrecimiento? ¿Cómo en Francia, con protestas? ¿Hacia dónde irá la furia?

R.: Me parece que las condiciones son diferentes en España. Si bien el paro subió en Francia, ha sido una recesión más o menos clásica. Pero en España, subir de una tasa del 8,3% al 20% en menos de dos años equivale a una “gran depresión”. Por eso, no veo una capacidad de resistencia. Zapatero sigue los pasos iniciados en reforma de pensiones por el Gobierno de Gran Coalición de Angela Merkel (CDU) y Frank-Walter Steinmeier (SPD) en 2006 y más recientemente de Nicolas Sarkozy. Y los sindicatos carecen de liderazgo.

P.: ¿Qué pasará con el movimiento obrero?

R.: La victoria de Sarkozy tendrá seguramente consecuencias electorales en las presidenciales francesas de 2012, pero a corto plazo hace muy difícil defender la integridad del sistema español. Es lo que acaba de decir Sarkozy en su encuentro con Zapatero en el Elíseo: “Zapatero es muy valiente”. Y Angela Merkel, que retrasó la edad de jubilación de los 65 a 67 años en 2006, visitará Madrid los primeros días de febrero para subrayar el mismo mensaje.

Es curioso que de momento el Partido Popular parece, por razones de oportunismo político, fuera de este consenso. Pero ya veremos…

P.: ¿Qué papel puede jugar la economía social en este momento? ¿Podría la gente “refugiarse” en empresas cooperativas?

R.: Puede haber empresas de economía social o cooperativas de producción y de trabajo que puedan defender su sitio, pero, claro, no pueden dar una alternativa al sistema. Lo estamos viendo con las cajas de ahorro, que representan una tradición histórica en nuestro país, con una obra social que no se puede cuestionar, y que van camino de su desaparición. Aznar ya empezó hace un par de años con su campaña a favor de la privatización de las cajas. Ahora la existencia de agujeros provocados por la burbuja inmobiliaria (créditos que no se recuperarán jamás) llevó primero a una nueva Ley de cajas, a la concentración y ahora mismo, visto que el agujero no está cubierto y que ello afecta a la financiación internacional de la economía española, el Gobierno está completando la operación mediante una nueva recapitalización/ privatización.

P.: ¿La gente, entonces, se va a dejar “empobrecer”?

R.: Va a haber un gran debilitamiento del movimiento social, una gran disgregación. Aunque haya focos de resistencia, no veo en estos momentos más que un largo periodo de estancamiento. Esperemos que todas las tendencias que se desarrollan en este momento en Europa de ataque a la inmigración, como es el caso de Alemania y Francia, y previamente Italia, no vayan mucho más allá. En España hay intentos de culpabilizar a la inmigración, por ejemplo, en el Partido Popular. Sin embargo, no creo que sea un tema de envergadura para la población española. Hubo momentos tremendos en donde la gente podría haber tirado directamente contra la inmigración, como fue el atentado del 11M, y no ha sido así. Sin embargo, los políticos están intentando sacar votos, en Alemania, Francia e Italia, apelando al tema de la inmigración, y lo veremos también aquí en España, en las confrontaciones electorales.

P.: ¿Cómo deberían actuar los líderes cooperativistas?

R.: Hay que hacer todo lo posible por incidir en el debate de las políticas económicas. En estos momentos hay un consenso que dice que lo que hay que hacer es lo que está haciendo el Gobierno. Este es un consenso nefasto porque defienden políticas que son las que nos llevaron a la crisis. Los líderes de la economía social deberían hacer esfuerzos por entrar en el debate.

P.: ¿Qué va a pasar en los países pobres?

R.: El sistema financiero ha sido salvado gracias a la creación de una gran liquidez. Y al haber dinero éste se desplaza allí donde más rentabilidad y seguridad se le puede ofrecer. Y estos fondos han provocado el boom en varios países asiáticos y latinoamericanos. Pero atención porque es un arma de doble filo. La producción de materias primas ha aumentado, el comercio mundial se ha recuperado y los precios no dejan de subir. Si uno analiza esta situación desde España tiene lugar un nuevo cambio importante: cuando los salarios permanecen congelados y los precios bajan o se estabilizan sin subir la gente que tiene contrato fijo se alegra porque tiene más poder de compra. Esto ha ocurrido en 2009 y 2010 en España. Pero se ha acabado porque la inflación levanta cabeza. Y los sueldos están cayendo. A ello hay que sumar también la subida del euríbor que afectará a las familias hipotecadas. Lo peor de la crisis no ha pasado.