Publicado por: Coceta
Europa | jue 18 - Oct - 2012

“En las cooperativas de trabajo europeas hay mayor igualdad de género que en el resto de las empresas”

(English translation at the end)

En las cooperativas de trabajo de  Francia, Italia y España existe una mayor igualdad de género que en el resto de las empresas mercantiles”. Esta afirmación ha quedado clara después de observar los resultados de la encuesta realizada por la Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (COCETA) y otras organizaciones cooperativas y sindicatos de los tres países europeos, involucradas en el estudio, que forman parte del Proyecto Europeo “Mujeres Activas en las PYMES” (www.mujeresactivas.net).

En estos tres países se han recabado la opinión de 133 mujeres, número muy elevado a los planteamientos iniciales, previstos en el Proyecto, así como entrevistas en profundidad,  y se ha llegado una serie de conclusiones que fundamentan  que la mujer tiene en las cooperativas de trabajo una mejor calidad laboral, que incide en su vida personal y familiar. El perfil femenino en una cooperativa de trabajo de estos tres países,  es el de  una mujer que trabaja en el sector de los servicios, con estudios universitarios, de unos 41 años, casada o viviendo en pareja, y con dos hijos.

Las encuestadas han respondido en general, en los tres países, que tienen “bastante” conciliada la vida personal y la profesional. Además, prácticamente el total de las entrevistadas considera que en su empresa cooperativa existe igual salario por igual trabajo, que hay igualdad de oportunidades de formación y que ellas pueden llegar y llegan a puestos de responsabilidad. De hecho, más de un 50% de las participantes han llegado a puestos directivos en empresas cooperativas en las que existe una mayor presencia de hombres.

“En contra de lo que se dice, en cooperativas hemos demostrado que una mujer en un puesto directivo puede perfectamente tener hijos, y conciliar la vida laboral y familiar”, explicó en las conclusiones Paloma Arroyo, directora de COCETA. “Se ha visto en las respuestas de mujeres que habían trabajado previamente en empresas mercantiles, y que se veían mucho más realizadas trabajando en cooperativas”.

Sobre los resultados en Italia, Sabrina Luise, de la Confederación de Cooperativas Italiana Legacoop, puntualizó: “Según nuestras encuestas, si las empresas cooperativas fueran mayoría en nuestro país la Estrategia de Lisboa de 2020, ya se hubiera cumplido. Lamentablemente hay otro tipo de empresas que son mayoría”.

Junto a Arroyo y Luise, y corroborando los mismos datos, participaron Catherine Friedrich (por la organización francesa de cooperativas de trabajo CG SCoop), Alessandra Brogliatto (de la italiana Confcooperative), Sandra Miotto (Agci) y Manuela López (Confesal).

Experiencias y Buenas prácticas

La presentación del estudio formaba parte del seminario, y acto de clausura, del proyecto; y se explicaron una serie de experiencias y buenas prácticas de género en la empresa. Una de las primeras intervenciones fue la de Purificación Alfonso, miembro de una cooperativa de Servicios de Galicia (España), presidenta de la organización territorial de cooperativas de trabajo  UGACOTA y miembro también de COCETA. Alfonso explicó su vivencia en la formación de pescadores, un sector básicamente masculino en los barcos  y femenino en la búsqueda de moluscos en playa.  “Cuando hicimos los cursos se notaba una gran diferencia entre hombres y mujeres”, explicó. “Las mujeres tenían hambre de saber, de mejorar; y los hombres iban de forma obligada, obligados por el gobierno para que les dieran el permiso de pesca. La primera vez la situación solía ser de choque, pero cuando veían que la información que les dábamos era útil, se caían las barreras. Lo que sucedía era que nosotras teníamos que demostrar lo que sabíamos, ellos no”.

Para Alfonso es muy importante la formación para la mujer, sobre todo por la confianza que genera. “Lo más importante no fue ya la formación técnica sino la confianza generada en las personas. Tenemos que superar las propias limitaciones que nos imponemos. A veces no  somos capaces de imaginarnos en esos puestos”.

Entre las mujeres asistentes hubo consenso en cuanto a la dificultad de igualar las responsabilidades en la empresa y a su vez en el ámbito personal. “Muchas veces queremos negociar en la empresa lo que no somos capaces de negociar en casa. Eso tiene un impacto tremendo en nuestro desarrollo profesional”, opinó Manuela López, de la Confederación de Sociedades Laborales de España, Confesal.

En este sentido también se pronunció Sandra Miotto, de la organización italiana Agci, aunque primó el ámbito institucional. “Nosotras tenemos más dificultades porque cumplimos varios papeles. Nuestro papel es predominante en el ámbito familiar, y también en el institucional y político. Si no conseguimos representarnos institucionalmente, va a ser difícil en otros ámbitos”

Otra de las intervenciones destacadas fue la de la española María Puertas, miembro de una cooperativa de servicios a las personas (centros de día,  asistencia a la tercera edad, ayuda a domicilio) de Bullas (Murcia). “Éramos cinco mujeres de una zona rural que trabajábamos para el ayuntamiento cuando privatizaron el servicio”, comentó. “Entonces, no tuvimos otra opción que formar una empresa para presentarnos al concurso, y lo hicimos en cooperativa, porque nos gustaba la fórmula empresarial”. La decisión fue acertada. Después de 20 años de trabajo, la cooperativa de María está integrada por 80 mujeres y dos hombres. El secreto de mantenerse, a pesar de las dificultades económicas generales ha sido siempre el saber reinventarse y e invertir en formación. Actualmente, entre quienes trabajan en la cooperativa hay desde personal de limpieza hasta trabajadoras sociales, psicólogas o fisioterapeutas”.

Sabrina Luise, de Legacoop, quiso resaltar en su intervención una interesante estrategia puesta en marcha por una cooperativa italiana de consumo que en la que trabajan 8.000 personas (de las que 6.000 son mujeres) y tiene también al 80% de las socias de consumo, mujeres. “Ellas inventaron un `Horario disociado´”, explicó. “El mismo, tenía como objetivo central anteponer las exigencias individuales de las mujeres trabajadoras (y hombres) respecto a los requerimientos de la cooperativa. Así, se organizaron los horarios laborales día a día y semanalmente en una suerte de banco del tiempo en que hay muchas horas debito-crédito, que se eligen en base a las necesidades personales, en coordinación y solidaridad. Eso permite que se puedan llevar a cabo los requerimientos familiares; y eso permite que la empresa sea más eficiente, las personas que trabajan estén más motivadas, y el cliente más satisfecho”.

A pesar de las bondades de este tipo de empresa, las seis organizaciones que formaron parte del proyecto coinciden en que hay todavía mucho trabajo por hacer para lograr una igualdad real entre hombres y mujeres, pues las cooperativas no son ajenas al mundo en el que viven.

Al finalizar la jornada, que también contó con la participación de Denis Stokkink, del Think Tank Por la solidaridad, intervino Luca Pastorelli, de Diesis, organización social de ámbito europeo encargada de coordinar, junto a COCETA, el proyecto. Pastorelli apostó por ampliar el trabajo, en un futuro proyecto, para visibilizar las buenas prácticas  del sector en el entorno económico, social, y especialmente de igualdad de género.

“There is more gender equity at worker European cooperatives than at other kind of enterprises”

“There is more gender equity at worker cooperatives in France, Italy or Spain than at other kind of mercantile enterprises”. This conclusion can be made because of the results of the enquiry done by the Spanish Worker Cooperatives Confederation (COCETA) and other cooperatives and union organizations from the tree countries, involved in the European Project “Active Women at SMEs” (www.mujeresactivas.net).

In those tree countries the organizations have summarized the opinion of 133 women, a very high quantity respect the initial prevision at the Project, and also large interviews, and they have arrived at a series of conclusions that permit to say that the women at worker cooperatives have a better quality of work, and that influence their personal and familiar life. The portrait of a woman working in this kind of enterprise is related with the services sector; she has a university degree, has around 41 years, is married and has two children.

Women interviewed had generally answered, at this three countries, that they have “good enough conciliated professional and personal life. Also, practically the total of the women interviewed consider that in their cooperative exist equal salary for an equal work, and that there are educational opportunities so they can reach to the highest responsibilities positions. In fact, more than a 50% of the participants in the inquiry have arrived to a director position in cooperatives that have more men than women working.

“Contrary of what is normally believed, in the cooperatives we have demonstrated that a woman in a director position can perfectly have children, and conciliate work and family”, explained at the conclusion of the Seminar Paloma Arroyo, director of COCETA. “In the answers of women that have worked before at mercantile enterprises, we have found that they feel much happier working in cooperatives”.

About the results in Italy, Sabrina Luise, from the Italian worker cooperatives organization Legacoop said that: “From our enquiry, we can conclude that if cooperative enterprises would be the majority in our country, then the Lisbon Strategy 2020 would be a reality now. Unfortunately, there are other kinds of enterprises that are the majority”.

Catherine Friedrich (from the French organization of worker cooperatives CG Scoop), and Alessandra Brogiatto (from the Italian Confcooperative), Sandra Miotto (Agci) and Manuela López (Confesal) had confirmed the same data reported by Arroyo and Luise.

Experiences and good practices

The presentation of the study was part of a seminar and the closing act of the Project where some experiences and practices in gender equity were explained. One of the first speeches was made by Purificación Alfonso, member of a worker cooperative based in Galicia (Spain) and president of the territorial cooperatives organization Ugacota, member of COCETA. Alfonso explained her experience as a teacher of fishermen, a very masculine sector at the ships and a very feminine sector that looks for mollusks at the beaches. “When we did the courses, there was a great difference between men and women”, Alfonso explained. “The women were avid to know, and get better. The men were there forced by the Government to obtain the fishers permission. At the beginning it was a collision with us, young women. But the situation changed when they see that the information given was useful. Then the barriers despaired. We had to demonstrate that we, women, knew about those issues. The men professors shouldn’t have to”.

Alfonso believes that it is very important the education of the women, more than anything because of the confidence that it gives. “The most important was not the technical education but the confidence generated in the women. We have to surpass the limitations that we put in ourselves. Sometimes we are not even capable of imagine ourselves in high positions”.

The women that assist to the Conference agreed about the difficulties of equalize the responsibilities at the enterprise and at the domestic issues. “Lots of times, we want to negotiate at the enterprise what we are incapable to negotiate at home”, thinks Manuela López, from the Labor Societies of Spain, Confesal.

In that sense, also pronounces Sandra Miotto, from the Italian organization AGCI, although talking about the institutional issues. “We have more difficulties because we cover a lot of places. Our role is predominant in the family environment, and also in the institutional and political one.  If we do not manage to represent us institutionally, is going to be difficult in other environments”.

Another remarkable intervention was the one launched by María Puertas, member of a services cooperative (that offers personal assistance, aid to third age residence, etc) of Bullas (Murcia).  “We were five women from a rural zone that worked for the City Hall when they decided to privatized the service”, commented.  “Then, we did not have another option that to form a business to present us to the contest and we did it in a cooperative, because we liked the business formula”.  The decision was good.  After 20 years of work, María’s cooperative has 80 women and two men working.  The secret of maintaining the enterprise, in spite of the general economic difficulties, was being open to changes, to be reinvented and to invest in education.  At the present, among the people that work at the cooperative there are from cleaning personnel to social workers, psychologists or physical therapists”.

Sabrina Luise, from Legacoop, stood out in its intervention an interesting strategy set by an Italian cooperative of consumers, with 8,000 people working, where 6,000 are women, and has also the 80% of the consumer associates: women.  “They invented a `Dissociated working schedule´”, explained.  “That had as a central objective to put before the individual demands of the hard-working women (and men) instead the requests of the cooperative.  Thus, the labor schedules were organized day by day and weekly in a bank of hours  in which there are many hours debit-credit, that are chosen in base to the personal needs, in coordination and solidarity.  That allows family requests to be carried out; the business to be more efficient, the people that work to be more motivated, and the clients to be more satisfied”.

In spite of the favorable properties of this type of business, the six organizations that are part of the project coincide that there is still a lot of work to do in order to achieve a real equality between men and women: because cooperatives are not aliens in the world in which they live.

Finalizing the conferences’ day, that also included the participation of Denis Stokkink, from the Think Tank “For the solidarity”, intervened Luca Pastorelli, from Diesis, the European social organization responsible of the coordination of the Project with COCETA.  Pastorelli believes that is important to continue the work, in a future project, to make more visible the good practices of the sector in the social and economic environment, and especially at the gender equality.