Publicado por: Coceta
Internacional | vie 25 - Nov - 2016

“ONU- Mujeres” pide invertir y movilizar para poner fin a la violencia contra las mujeres

Este año, en el marco de la iniciativa 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, que se extiende desde el 25 de noviembre (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer ) hasta el 10 de diciembre (Día de los Derechos Humanos), la llamada a la acción de la campaña ÚNETE para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres del secretario general de Naciones Unidas se presenta bajo el título “Pinta el mundo de naranja: Recauda fondos para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas”. El objetivo es ampliar y solucionar la escasez de fondos.

La violencia contra las mujeres y las niñas: ¿qué está en juego?

Una de cada tres mujeres del mundo sufre violencia durante su vida, a menudo a manos de una persona conocida, querida y en la que confía. Casi la mitad del total mundial de mujeres víctimas de homicidio en 2012 fueron asesinadas por su compañero sentimental o por algún familiar.

La violencia contra las mujeres y las niñas, que constituye una violación grave de los derechos humanos, arruina vidas, causa enfermedades y provoca un dolor y un sufrimiento incalculables. Además, conlleva altos costos económicos. Un estudio reciente calculó que la violencia infligida por un compañero íntimo representa un gasto del 5,2% de la economía mundial.

La violencia contra las mujeres no sólo conlleva gastos médicos y judiciales directos, sino que también afecta a los presupuestos nacionales y de los hogares por pérdida de ingresos y productividad.

La arraigada desigualdad entre mujeres y hombres en cuanto a los roles, los derechos y las oportunidades, junto con las actitudes y las normas sociales que toleran o normalizan esta violencia, han convertido esta situación en un problema constante, aunque evitable. Para que el fin de la violencia contra las mujeres y las niñas pueda hacerse realidad se requieren leyes que protejan a las mujeres y castiguen a los perpetradores, servicios que ayuden a reconstruir las vidas de las mujeres y medidas de prevención integral de aplicación temprana. Pese a todo, la financiación sólida de las iniciativas destinadas a erradicar esta violencia continúa siendo muy insuficiente.