Publicado por: Coceta
Nacional | sáb 20 - Ago - 2011

Mujer y cooperativismo

Si se miran las cifras del cooperativismo de trabajo, las conclusiones son claras: en las cooperativas, las mujeres ocupan el 49% del empleo, un 12% más que en el resto de las empresas, y el porcentaje de mujeres que alcanza puestos de responsabilidad es del 39%, cuando en el resto de las sociedades ese porcentaje apenas llega al 6%. En las cooperativas, el 80% de las mujeres opina que se facilita el acceso de la mujer a los puestos de dirección. Y además, mientras que en España las mujeres ganan una media del 18% menos que los hombres, según un estudio del Departamento de la Mujer de la Confederación Española de Coopera tivas de Trabajo Asociado (Coceta) casi el 90% de las personas encuestadas cree que en su cooperativa existe la misma retribución por el mismo trabajo; y en el 100% de los casos no hay diferencias en las horas trabajadas por ellas y ellos.

Paloma Arroyo con la directora de Fevecta, P. Tarazona.

La conciliación –entendida como algo igualitario tanto para mujeres como para hombres– es otro de los aspectos claves en los que las cooperativas dan el ejemplo. “Gracias a la cooperativa he logrado conciliar mi vida personal y profesional”, afirma Borja Gómez, que trabaja junto con un socio y una socia en la cooperativa de comunicación Seis60, y que pudo pactar con ellos su conciliación. “Tenemos nuestra sede en Sevilla. Cuando formamos la cooperativa yo vivía allí pero mi situación personal hizo que me viniera a vivir a un pueblo, con mi novia. Hablé con mis compañeros y, aunque voy a la oficina muchos días, otros puedo trabajar desde casa, lo que me permite pasar más tiempo con mi novia y, si tuviera hijos, estar con ellos”.

Antes de formar la cooperativa, Gómez trabajaba en grandes empresas, donde la sola idea de teletrabajar un día hubiera sido motivo de fricciones. “Lo positivo es que mis compañeros confían en que yo, aunque esté trabajando desde casa y comunicándome con ellos por Skype, estoy trabajando. Tengo tanto interés como ellos en que la cooperativa salga adelante”.

Según los estudios de Coceta, el 56,4% de las personas encuestadas considera que tiene “bastante conciliada” la vida laboral y personal. Más de la mitad cree que el modelo cooperativo es idóneo para ajustar el trabajo y la familia. Y si ambos sexos concilian, el camino a la igualdad se acerca.

“También es importante la flexibilidad a la hora de poner reuniones”, concluye Gómez. “Nosotros teníamos muy claro cuando formamos la empresa que debíamos dejar tiempo para todo. Ahora, por ejemplo, gestiono la agenda de mis reuniones para que coincida cuando voy a Sevilla. No es algo que me impongan a cualquier hora y cualquier día, como sucedería con un jefe. Son valores añadidos que no nos los da una empresa capitalista”.

Esfuerzos

Está claro que el trabajo sobre las mujeres en el cooperativismo beneficia a ambos sexos. Profunda mente interesada por ello, Coceta ha realizado dos estudios específicos sobre la mujer y el cooperativismo, en 2004 y en 2009, ocupándose de observar de cerca la evolución de género. Además, a partir de la aprobación de la Ley de Igualdad, en 2007 (que obliga a las empresas con plantillas superiores a 250 trabajadores/ as, a ejecutar planes de igualdad, y que recomienda hacerlo a todas las empresas, aunque no lleguen a esa cifra de empleos) ha elaborado una Guía para la Implan tación de Planes de Igualdad en las Cooperativas de Trabajo (disponible en la web de Coceta). Asimismo, ha apoyado y apoya todas las iniciativas para la igualdad de sus organizaciones miembro, distribuidas en el territorio español, y mantiene una publicación anual específica sobre la mujer y el cooperativismo, denominada Cuadernos de Mujer y cooperativismo. Por otra parte, trabaja mano a mano con los políticos, de cualquier tendencia ideológica, para que la igualdad sea una realidad.

Acompañando todas estas iniciativas, Coceta ha ido viendo cómo mejora la situación de la mujer –y por tanto, la de los hombres– dentro del sector, y ha ido cumpliendo actividades para resolver las deficiencias observadas.

“Resulta de interés reseñar que mientras en 2004 las mujeres directivas, en su mayor número, no tenían hijos, actualmente estas mujeres tienen dos hijos”, concluía Coceta en la presentación del último estudio sobre la mujer, en 2009. “Cabría, tal vez, pensar que ello es debido a un progreso en la conciliación de la vida familiar y laboral, que posibilita que las mujeres puedan acceder a categorías laborales más cualificadas, asumiendo la maternidad de una forma responsable”.

Alerta: aún falta

Aunque la evolución es claramente positiva, los estudios muestran que todavía queda un largo camino por recorrer. “Los vicios del sistema también se detectan dentro del cooperativismo”, reconoce Pepa Muñoz Quintana, ex presidenta de la Federa ción de Cooperativas de Trabajo de Cataluña y de la Confederación de Cooperativas de Cataluña (ver Muje res líderes), y que actualmente dirige la comunicación del Grup Cooperatiu TEB (centros especiales de empleo).

Aunque en las cooperativas de trabajo las mujeres ocupan muchos más puestos de responsabilidad que en el resto de las empresas, el último estudio de Coceta alerta sobre la poca cantidad en los mandos directivos. De hecho, del 18,8% de mujeres presentes en este tipo de puestos en el estudio de 2004 ha bajado a un 16,8% en 2009.

Pepa Muñoz junto a J.A. Pedreño, presidente de Coceta.

“Es muy difícil que los roles sean distintos que los de la sociedad”, continúa Pepa Muñoz. “Eso es la vida misma y en definitiva es una lucha constante. No se escoge a la gente por género pero siguen habiendo más dirigentes hombres que mujeres. Las organizaciones representativas del cooperativismo son un ejemplo vivo. Muy pocas han podido romper con eso”.

En un artículo publicado en el último número de Cuadernos de Mujer, Lola Sanjuán, presidenta de la organización de mujeres cooperativistas Amecoop-A, argumentaba que “quedan muchos espacios sociales públicos en los que no se nos nombra, no se nos ve o no se nos convoca a las mujeres empresarias de cooperativas”. Para Sanjuán, el problema no es sólo de los hombres, sino de las mujeres. “Si las cooperativas somos la esencia de la economía social, las mujeres cooperativistas somos los motores de esa economía, pero seguimos sin saber cómo ejercer ese liderazgo. A esto se le suma que jugamos con reglas de juego impuestas, y donde lo humano, lo familiar o lo emocional son un desvalor empresarial”.

Coceta ha podido comprobar también en sus estudios que un 31,3% de las cooperativas consultadas contempla en el Plan de Prevención medidas específicas para mujeres, y que apenas un 6,9% han establecido un protocolo en relación al acoso sexual (si bien un mínimo 4% de las personas consultadas en las cooperativas manifiestan haber pasado por esa experiencia).

Por ello, se sigue trabajando, desde todos los ámbitos, para continuar por el buen camino de la igualdad.

Igualdad en las comunidades autónomas

Todavía queda mucho camino por recorrer, pero los esfuerzos son evidentes, y los resultados también. Dentro de Coceta, cada una de las organizaciones que la forman impulsan y apoyan iniciativas para la plena inclusión de la igualdad. Organizaciones como la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas de Trabajo Asociado (Faecta) mantienen en su seno agrupaciones como Amecoop-A (Asociación de Mujeres Empresarias Cooperativistas de Andalucía) y promueven innumerables cursos de formación, encuentros, estudios, planes de igualdad, herramientas Tic y otros. Faecta, particularmente, está terminando su propio diagnóstico del Plan de Igualdad, que verá la luz en los próximos días. “Se trabaja para que la igualdad sea un valor visible dentro de la responsabilidad social de las empresas cooperativas y para que las mujeres tengan voz y voto en la economía social”, explican desde Faecta. “Es importantísimo trabajar pactos entre mujeres que creen en un nuevo concepto basado en la igualdad”. Además de promover las redes y las herramientas para la inclusión, Faecta trabaja, entre otras cosas, para sensibilizar al tejido empresarial sobre el valor de la igualdad de oportunidades. A su vez, son integrantes de la Red de Mujeres Rurales y Urbanas, y están elaborando un directorio de mujeres cooperativistas andaluzas.

Otra de las comunidades que lideran la promoción de la mujer en el cooperativismo es Galicia. La Unión de Cooperativas de Trabajo Asociado de Galicia (Ugacota) tiene como presidenta a una mujer, Purificación Alfonso (ver en Mujeres líderes), cuyo esfuerzo se complementa con el de Ana Rosa Lorenzo Vila, presidenta de la Federación de Cooperativas Sinerxia, y el de Olga Amoedo, presidenta de la Unión de Cooperativas de Enseñanza de Trabajo Asociado de Galicia (Ucetag). Desde Ugacota realizan tanto cursos para el acceso de las mujeres a puestos directivos en cooperativas, como cursos de emprendimiento cooperativo para mujeres. Además, entre sus empresas asociadas se ofrecen servicios especializados que incorporan la perspectiva de género. La cooperativa Exenia, por ejemplo, ha desarrollado una aplicación Tic para el uso no sexista del lenguaje, para la Xunta de Galicia. Las cooperativas de trabajo asturianas son otra muestra clara de la promoción de la mujer en el seno de la empresa cooperativa. La Agrupación de Sociedades Asturianas de Trabajo Asociado (Asata), en colaboración con la Fundación Ctic y la Asociación de Mujeres de Empresas de Economía Social del Principado de Asturias (Amespa) ha desarrollado una herramienta digital destinada principalmente a las empresas, que les permite realizar un análisis o diagnóstico de su comercio en materia de igualdad, y que, en base a los resultados obtenidos, les deriva a una formación o documentación específica para desarrollar y poner en marcha acciones y políticas de igualdad adecuadas. “A través de un sencillo sistema se permite a las empresas, especialmente a las más pequeñas que no disponen de recursos económicos o de personal formado en materia, profundizar en el tema y aplicar los conocimientos adquiridos a su propia realidad”, explican en Asata. La herramienta –que puede hacerse en cualquier tipo de empresa sea cual sea su ubicación dentro del territorio español–, está en funcionamiento a partir de octubre y se puede acceder a ella a través de la página web de Asata.