Publicado por: Coceta
Numero_17 / Opinión | jue 10 - Dic - 2009

Un año más con mucho trabajo

EDITORIAL

Cuando llegan estas fechas del año se suele hacer una revisión de lo que ha acontecido a lo largo del mismo. Se analiza si se han cumplido las expectativas previstas, si se han logrado los objetivos señalados, y después de hacerlo, en algunos casos, nos damos cuenta de que parece que no hemos avanzado, que nos encontramos en las mismas circunstancias y realidades que hace un año.

Parece que no ha pasado el tiempo, pero esto no es así. Realmente el tiempo sí ha pasado, 12 meses han transcurrido, durante los cuales más de un millón de personas han incrementado las listas del paro, se han destruido empresas, la economía entró en receso, la crisis en sus vertientes económica y moral alcanzó su culmen permitiendo que el desencanto se instalara en la sociedad. Y desde las instancias políticas, tanto las que gobiernan como las que aspiran a hacerlo, se ha permitido e incluso cultivado que esta situación persistiera.

Durante estos meses, hemos tenido la sensación de que mientras desde algunas instancias se trabajaba para mantener las empresas cooperativas y sus empleos; para rescatar en cooperativas de trabajo viables empresas mercantiles que han dejado de creer en la empresa en su fórmula tradicional; para animar a las personas recién tituladas en la universidad o en la formación profesional a crear su propio puesto de trabajo a través del autoempleo colectivo, a negociar con entidades financieras para que pudieran llegar los préstamos los avales.

Para lograr nuestros objetivos necesitamos de gobiernos que sean receptivos a las demandas del sector

Hemos trabajado en cumplir con nuestra cita de publicar este periódico que, cada dos meses, brinda un tablón de experiencias reales del trabajo que hacen las cooperativas de trabajo.

Las personas que forman la Confederación de Cooperativas de Trabajo Asociado, Coceta, y cada una de sus organizaciones miembro, hemos trabajado por cumplir nuestros objetivos, para lo que hemos dado visibilidad a la cooperativa de trabajo, hemos divulgado sus valores y sus principios. Todo ello mientras, en otras instancias, se empeñan en una continua dialéctica que no construye. Y así no se puede avanzar. Son instancias que se defienden ante instancias que atacan, y así no se avanza.

Trabajamos para conseguirlo

A pesar de todas las contras que puedan surgir, desde las organizaciones representativas de las cooperativas de trabajo seguimos adelante. El último congreso confederal, el séptimo, celebrado recientemente, ha dejado claro el camino que debemos seguir: visibilizar el modelo empresarial que representa la cooperativa de trabajo es una prioridad. La mejora del entorno competitivo en el que se mueven las empresas cooperativas es un reto. La preservación de los valores e identidades que preconizan las cooperativas de trabajo es un desafío.

Para lograr nuestros objetivos precisamos de gobiernos, tanto en el ámbito central como en los autonómicos, que distingan el grano de la paja. Que no se dejen llevar por cantos de sirenas y que sean receptivos a las demandas de un segmento de la ciudadanía, la que trabaja en las cooperativas de trabajo, que forma parte de una realidad más amplia –la de la Economía Social– que ofrece altos réditos políticos por una mínima inversión.

Como indicó el mensaje que, con motivo de la última edición del Día Internacional de las Cooperativas, difundió a nivel mundial la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), “la capacidad de las cooperativas como motor de crecimiento económico, que fortalece la democracia económica y política y estimula la responsabilidad social, es una realidad, que debe de ser conocida”. Y para ello, desde aquí señalamos que nuestra realidad sea tenida en cuenta.